Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 30 de julio de 2015

GRACIAS FAMILIAS

Este fin de semana me terminé de leer el libro que me regalasteis a final de curso. Su título era León el Africano de Amin Maalouf. Me ha gustado mucho, podéis ver la reseña en mi blog personal de lecturas, sólo tenéis que pinchar en la imagen
Pinchando en la imagen sabrás más del libro

Ayer fui a Mérida, con Carlos, mi marido, a disfrutar de la obra de teatro a la que me habíais invitado.
Me encanta ir al teatro y más en ese entorno mágico que es el teatro romano de Mérida en el que te sientes transportada a otra época.
Disfruté de los actores y de la representación.
Muchas gracias.

3 comentarios:

  1. Me alegro de que lo hayas disfrutado....lo hicimos con mucho cariño,por cierto muy chulo tu blog de lectura

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  2. Gracias a tí, Concha, por tu inmenso trabajo.
    Me alegro te gustara y lo disfrutaras.
    Besitos.

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