Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 30 de junio de 2016

GRACIAS MAMIS Y PAPIS

Al terminar la graduación, después de ver una película de la escolaridad de vuestros hijos e hijas todos fuimos a mi clase, y allí volví a emocionarme de nuevo porque os sentí cercanos...
Me disteis un libro maravilloso que conservaré siempre, y cuando lo vuelvo a ojear, se me pone un nudo en la garganta.
Muchas gracias por este libro, y por el otro maravilloso detalle, una edición especial del Quijote y un viaje al corazón de La Mancha... el viaje lo dejaré para cuando las temperaturas sean más suaves, bien el próximo otoño, o la siguiente primavera... 
Pero sólo puedo deciros...
 GRACIAS y HASTA SIEMPRE

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